Las vacaciones escolares de verano son largas, los niños disfrutan de ese bien merecido descanso. Con tantos meses sin colegio, más de uno se echará las manos a la cabeza pensando en cuadrar todo ese tinglado de horarios, vacaciones laborales, y lo complicado que es a veces conciliar durante ese periodo.

Las colonias o campamentos de verano siempre son una buena opción, son unos días en los que los niños lo pasan muy bien y en los que los adultos tenemos durante algún tiempo solucionado el problema de donde dejar a nuestros hijos.

Campamentos de verano

Particularmente, a día de hoy, no tengo grandes dificultades para conciliar el trabajo en casa con horarios flexibles, y unos hijos adolescentes me lo ponen muy fácil. Sin embargo, mis hijos no se quieren perder su semana de vacaciones «independientes», y por mi parte, contenta, ya que el ir de colonias conlleva múltiples beneficios para nuestros hijos.

1º- Se fomenta la autonomía, aunque están continuamente vigilados por los monitores y personal de los centros, los niños tienen que espabilarse por si mismos y encargarse de sus cosas.

2º  Los niños practican las habilidades sociales, aprenden a compartir, y a respetar a sus compañeros. Se crean lazos con los compañeros de estancia y los monitores. El estar tantos días y tantas horas juntos resulta muy positivo a nivel de convivencia.

3º Se trabajan hábitos: recoger sus platos, hacerse la cama, ducharse, cosas simples. No me equivoco si digo que muchos de los padres de hoy en día se lo damos todo prácticamente hecho. Las colonias de verano son una buena manera de que los niños vayan adquiriendo hábitos, y los no tan niños, ya que la adolescencia lleva lo suyo, a recuperarlos y reforzarlos.

Colonias de niños, verano

4º En las estancias especializadas en algún tema, los niños, además, trabajan un elemento específico, generalmente pueden profundizar en aficiones. Lo cierto es que aprenden, y aprenden mucho, pero en un entorno totalmente diferente, disfrutando de la naturaleza, en un ambiente distendido, lúdico, y de compañerismo, que no tiene absolutamente nada que ver con las actividades que realizan durante el curso escolar.

En particular, los llevamos a las colonias de L’estiu es teu, donde se pueden encontrar estancias especificas, ya que L’Estiu es teu es un programa de vacaciones para niños y jóvenes de 5 a 16 años y ofrece 14 modalidades de actividades. Las hay para todos los gustos: música (14 estilos y 24 instrumentos), idiomas (francés, inglés o alemán), deportivas (fútbol, básquet o hándbol), multideportivas (20 modalidades), combinado de inglés y multideportivas, combinado de inglés y astronomía, ingenio, circo, teatro, voz, cine, naturaleza, excursionismo y danza.

L'estiu es teu

Nunca falta la emoción en unos campamentos de verano. Al estar fuera de casa, variar el entorno, parece que las actividades se viven con una intensidad diferente, y cada actividad es un descubrimiento y una nueva experiencia. Y si vosotros habíais ido de pequeños, ¿no lo recordáis como algo emocionante? No me negaréis que cada día se convertía en toda una aventura.

6º Las colonias les permiten ganar confianza en sí mismos, allí no estamos los padres como referentes y se han de hacer las cosas solos. Las experiencias positivas siempre jugarán en favor de su autoestima.

7º Las estancias de verano constituyen una buena forma de desarrollar el trabajo en equipo, es una convivencia de 24 horas al día en la que la inmensa mayoría de actividades se hacen en equipo.

Verano, l'estiu es teu

Se olvidan totalmente de las tecnologías. En los campamentos de verano no suele estar permitido el uso de móviles, tabletas, ni Internet en general. Desconectar unos días de todo esto les va genial, disfrutar del aire libre, de las relaciones de tú a tú. Y lo mejor de todo es que ni siquiera lo echan de menos.

9º Les permiten adaptarse a situaciones nuevas, cambio de entorno, de rutina, de amigos, lo que fomenta su capacidad para adaptarse a los cambios. En definitiva, les enseñan a salir de su zona de confort.

10º Están disfrutando del aire libre y la naturaleza.

A nosotros los padres también nos va bien unos días de descanso. Aunque echemos de menos a nuestros pequeños, sabemos que lo están pasando en grande y podemos aprovechar para retomar la vida en pareja, hacer una salida, ir a cenar… Cosas que habitualmente no podemos hacer con los niños en casa.

Cómo veis, son múltiples los factores positivos para llevar a los niños de campamentos. Generalmente les va muy bien y pueden disfrutar de las colonias desde bien pequeños. Aunque la edad ideal para empezar a disfrutar de las colonias es relativa, depende de la forma de ser de cada niño. En cuanto los veáis preparados para salir unos días solitos, la opción de los campamentos de verano es ideal.