El pasado fin de semana nos propusimos acercarnos al mundo rural y a los productos de proximidad participando en algunas de las múltiples experiencias, relacionadas con el sector primario en Cataluña, que ofrece la iniciativa Benvinguts a Pagès.

Es el tercer año consecutivo en el que se organiza este fin de semana campestre. Diversas explotaciones agrícolas y ganaderas nos invitaron a la jornada de puertas abiertas y prepararon actividades para recibir a un número de participantes que crece año tras año.

A los productores se unieron restaurantes y hoteles, que permitieron disfrutar de un finde perfecto. Nosotros, por tercer año consecutivo, esperamos Benvinguts a Pagès con impaciencia y nos lanzamos a descubrir nuevos productos y formas de elaboración. Si el año pasado nos decantamos por el mundo de la miel y la mermelada, este año nos inclinamos por el aceite, lácteos y los asnos. Con esta mezcolanza pasamos un finde genial, con actividades al aire libre y aprendiendo sobre cómo se desarrollan los procesos de elaboración de los productos procedentes del sector primario.

Participar en Benvinguts a Pagès es una buena forma de acercarse al mundo rural y conocer producción y comercio de proximidad. Como en casi todas las explotaciones ofrecen degustaciones, generalmente no nos vamos con las manos vacías, y hasta el momento lo hemos hecho con productos de excelente calidad.

Es un plan perfecto para ir en família, ya que permite a los más pequeños ir mucho más allá de ver los productos en los estantes de los supermercados. Les proporciona la posibilidad de seguir todo el proceso, desde la producción a la elaboración y el envasado, y es una forma perfecta de consolidar contenidos que se dan desde preescolar a primaria. Además, si las actividades incluyen animales, la diversión está asegurada.

Rukimon. Rucs del corredor

El sábado lo pasamos en Dosrius. Primero realizamos la actividad que tenían preparada, especialmente para Benvinguts a Pagès, en la reserva de Rukimon, rucs del corredor.

La visita empezó con una charla en la que Joan, de forma muy amena, nos introdujo en lo que consistía la reserva de burros Rukimon. Una reserva especialmente destinada a aquellas razas cuyos hábitats son cercanos, ya que, en España y Europa, la presencia de pollinos ha decaído con el tiempo, y las razas autóctonas se hallan prácticamente en extinción, aclarar que no es así en otras zonas del mundo, en las que todavía se utilizan los asnos como animales de trabajo.

Joan explicó las características de las razas que viven en la reserva, donde viven diversas razas europeas, como el burro catalán, del País Vasco (Encartaciones), el platero andaluz, majorero de Canarias, burro zamorano,… Cada uno con sus características relacionadas con tamaños, colores y pelaje.

Asimismo descubrimos las propiedades del estiércol de burro para los cultivos. Tienen dos fincas donde los burros viven libres, pastan, y al mismo tiempo abonan los terrenos estercolando, con ecológico. Ello permite hacer rotaciones en los cultivos. Lo cierto es que fue una charla sencilla e interesante, y enriquecedora tanto para adultos como para niños.

Pudimos acariciar a Tano y a Platero, burro andaluz, que estaban por allí dando vueltas y no podían ser más dóciles. Joan nos explicó que los burros son animales que tienen una fama que no se merecen, son inteligentes y trabajadores, el problema es que antiguamente recibían muchos palos.

Tras la charla visitamos el parque, en el que se distribuyen diversas zonas, primero los burros ensillados, ya que ofrecen diversas actividades relacionadas con ellos, tanto para adultos como para niños (podéis consultarlo en la Web de Rukimon). Luego vimos las diferentes razas, la zona de cría,… mediante un recorrido circular que acaba en un itinerario botánico con un camino frondoso y sombreado que es realmente precioso. En el parque también hay dos zonas de pícnic y una zona de juegos para los peques, y es ideal para pasar un buen rato en família.

Granja Can Gel

Cuando terminamos la visita a Rukimon nos dirigimos a Can Gel, que está muy cerca de allí. De la granja ya os he hablado en otras ocasiones, ya estuvimos el año pasado, pero la cercanía, unida a lo divertido de la visita, nos hizo repetir. Allí fuimos a saludar a las vacas de las que sale la leche para producir los yogures y otros productos de la marca Pastoret. Pudimos hacer un recorrido por las instalaciones, descubrir los detalles y características de la raza de vacas frisonas.

En la primera planta de la granja se prepararon talleres para los peques y en el exterior paseamos por los establos en los que se alojaban las vacas lecheras, los terneritos, las vacas que se preparan para el parto,… En la granja también hay mesas de pícnic y una zona de juegos en la que los más pequeños podían jugar a ser granjeros con carretillas, palas y rastrillos. La visita también resulta muy recomendable. La granja de Can Gel está muy bien preparada para recibir visitas durante todo el año y es un buen plan para hacer con niños.

Associació de Pagesos del Peudemont de Montserrat

El domingo nos decidimos por hacer una excursión por los campos de olivares, a descubrir curiosidades y paisajes relacionados con el aceite de la mano de l’Associació de Pagesos del Peudemont de Montserrat. En la visita, Descoberta del Parc Rural de Montserrat al Bruc. El món de l’ oli, parecía que el tiempo no iba a acompañar y cayeron 4 gotas antes de la salida, pero no nos asustaron, al igual que no lo hicieron las nubes grises de tormenta que planeaban sobre nuestras cabezas. Así que, paraguas en mano, nos adentramos por un sendero boscoso que nos conducía a los campos de olivos, con una temperatura muy agradable durante toda la visita.

Al llegar al campo descubrimos unos paisajes increíbles al pie de la Montaña de Montserrat. Allí, de la mano de los productores de aceite de Cal Mestre Xic y Montbruc  descubrimos los secretos de la producción de aceite. Los cuidados que requieren los olivares, las variedades que se cultivan en esta zona del Bruc: Vera, Palomar y Arbequina, así como sus propiedades nutricionales…

También conocimos las características de esta tierra de secano que se enmarca dentro del parque rural de Montserrat. Las diferentes técnicas de recolección, e incluso algunas curiosidades sobre la historia de estos campos, con algunos olivos centenarios que sobrevivieron a la helada del 56.

En la visita pudimos subir a un tractor, cosa que atrajo a grandes y peques, y finalmente nos dirigimos al antiguo molino de Can Domènech en el Bruc, actualmente en desuso por los avances de la tecnología. El molino guarda, entre sus paredes gruesas y viejas, los secretos de la producción de aceite de antaño, que también nos explicaron paso a paso.

Para finalizar, pudimos degustar las variedades de aceite de los productores Montbruc i Cal Mestre Xic y ¡qué os voy a decir!, a cual más sabroso. También degustamos la cerveza artesana La rockera, y es que en la zona no únicamente se produce aceite, sino que se puede disfrutar de productos del huerto, huevos, vinos y carnes.

 

 

Así transcurrió nuestro finde campestre gracias a Benvinguts a Pagès. Un año más hemos pasado unos días disfrutando del aire libre y actividades en familia, redescubriendo el campo y acercándonos a productores de proximidad y cercanía que elaboran sus productos apostando por la calidad. Benvinguts a Pagés es una iniciativa que es ideal para planes en familia con niños y adolescentes. Seguro que el año que viene repetiremos.