L' estiu es teu

  • 16 de enero, 2017

Libertad y responsabilidades en la adolescencia

El tema que nos ocupa en #hayVidaDespuésdelos6 es el de la independencia en los más jóvenes, los pequeños recados y la adquisición de responsabilidades.

A mi parecer, la autonomía e independencia se debe trabajar con los niños desde bien pequeños, no podemos tener a los niños encerrados en una burbuja y un día, de golpe, a determinada edad, empezarles a dar rienda suelta y abrumarlos con responsabilidades, a las que no están acostumbrados.

Como afirma Maite Vallet en su libro Educar a niños y niñas de 0 a 6 años, “El ser humano aprende a responsabilizarse, o a no hacerlo, en la primer etapa de su vida”. Así, los niños, a medida que van creciendo, van progresivamente adquiriendo hábitos de autonomía y responsabilidades que, al llegar a la preadolescencia, se irán haciendo cada vez más importantes. Una continuidad que desembocará en el momento en que tengan la independencia y responsabilidades suficientes para seguir su vida como adultos.

Educar con libertad en la adolescencia

Y es que no podemos crear adultos responsables y autónomos si no hemos realizado una tarea previa de fomentar la autonomía. Mi opinión, tras convivir día a día con adolescentes, es que los adolescentes tienen más capacidades y son más responsables de lo que la mayoría de los adultos pensamos.

La clave, según mi opinión, está en acompañarles en su trayectoria, pero sobre todo en creer en ellos y en todo su potencial. Y no solo creer, sino transmitirles nuestra confianza, ya que en estas edades es muy importante fomentar su autoestima, seguridad, y que sean conscientes de sus posibilidades.

Rosa Jové en su libro Ni rabietas ni conflictos nos aconseja al respecto: Empiece por dejarles elegir parte de su ropa, peinado, decoración de su habitación. Usted no quiere un niño sumiso, sino alguien que sepa tomar buenas decisiones. Mejor que las empiece a tomar a su lado, más adelante lo hará, pero sin usted. Ayúdele a tomar buenas elecciones, y eso solo se consigue tomando decisiones.

Está claro que las responsabilidades e independencia son una cuestión que va evolucionando junto al crecimiento. Debemos saber qué responsabilidades son adecuadas para cada edad.

En la preadolescencia los niños deben ser capaces de ocuparse de sus cosas, de administrarse pequeñas cantidades de dinero (paga), combinar su ropa, organizar su habitación, y pueden colaborar en algunas tareas domésticas o salir a hacer pequeños recados como ir a comprar.

En este sentido, creo que es importante aclarar que no hay que confundir ofrecerles responsabilidades con sobrecargarlos de tareas, y sobre todo, no dotarles con responsabilidades que no sean acordes con su edad.

Aunque tan malo es un extremo como otro, sobreprotegerles, hacer las tareas por ellos y evitarles responsabilidades no les hace ningún bien. Si impedimos que hagan aquellas cosas para las que están plenamente capacitados por edad les estamos lanzando el mensaje de que ellos no son suficientemente buenos para llevarlas a cabo, que necesitan ayuda y precisamente así lo que conseguimos es minar la seguridad y la fe en sí mismos.

Responsabilidades en la adolescencia

A nivel personal, siempre les digo a mis hijos que es importante que colaboren en casa. Una familia es un equipo en el que cada miembro realiza sus propias tareas.

En cuanto al tema de las primeras salidas, a los padres se nos suele hacer más complicado, y también es algo que se produce progresivamente. Mis hijos empezaron a hacer pequeños recados, dícese por ejemplo ir a comprar pan a la esquina, o más adelante una pequeña vuelta con los amigos hasta la tienda de chuches. Generalmente cuando empiezan la ESO acostumbran a ir solos al colegio o al instituto, a las extraescolares,… Y es bueno que un poco antes de empezar esta etapa estén acostumbrados a hacer pequeños recados.

Así que, como siempre, en el caso de la adquisición de responsabilidades y libertad es importante que les acompañemos, valorándoles y apoyándoles si lo necesitan, pero ya desde una cierta distancia para que sean capaces de actuar por sí mismos, aprendan a forjarse su propia personalidad y para fomentar en ellos la seguridad y capacidad para tomar decisiones.

Para finalizar, os dejo con un párrafo extraído del libro de José Antonio Marina: El talento de los adolescentes en el que dice:

Los adolescentes quieren decidir sobre los asuntos que les incumben. Eso es lo que en términos muy elementales denominamos “libertad”. Soy libre si puedo decidir a qué hora volver a casa, lo que voy a hacer mañana, lo que voy a hacer en mi vida. Los padres, en general, aceptarían gustosos esa pretensión si sus hijos le añadieran el adverbio: “responsablemente”. En efecto, los hijos quieren ser autónomos y los padres quieren que vuelen solos. Lo único que les distancia es esa palabra con auras penales: la responsabilidad.

Así que como conclusión, decir que es importante educar a nuestros hijos en el valor de la responsabilidad para que cuando lleguen a la adolescencia nos sea más fácil dejarles la libertad que necesitan durante esta etapa para crecer como personas.




2 comentarios - Deja un comentario
  1. La responsabilidad! Cuánta razón tiene Jose Antonio Marina! Hay que garantizarla y enseñarla en casa, crear un ambiente de confianza y dejar que los niños crezcan. Si hay errores, corregirlos, pero acompañándolos SIEMPRE.

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