La música es algo que acompaña a los niños desde la primera infancia y a lo largo de la vida. Como padres y educadores debemos tener presente la importancia de rodear a nuestros peques de instrumentos musicales escolares, ritmos y canciones para conseguir que los niños se beneficien de todos los elementos positivos que les aporta una buena educación musical.

Tenemos a nuestro alcance mil posibilidades para acercar la música a los niños. Bien sea mediante instrumentos comprados, bien hechos en casa, que les permitan, ya desde la primera infancia, familiarizarse con los diferentes sonidos, seguir los ritmos, practicar la motricidad,… La música y la emoción van intrínsecamente unidas y no conlleva ninguna dificultad acompañar a los niños a descubrirlo.

Música para aprendizaje de bebés

A los bebés que empiezan a interactuar con lo que les rodea les podemos cantar. Las nanas o canciones de cuna invitan a la relajación, al bienestar. Los ritmos repetitivos y pausados se pueden equiparar al sonido del corazón. Las voces les transmiten a los pequeños el cariño del adulto, favoreciendo vínculos afectivos. Personalmente, creo que no son únicamente los bebés quienes disfrutan con las nanas. ¿Quién no ha vivido momentos de profunda comunicación y bienestar con sus pequeños al compás del ritmo lánguido de una canción de cuna? Pero no solo invita al confort del bebé, algo tan simple como una nana también beneficia a su desarrollo cognitivo.

Annie Rehbein de Acebedo en su libro Cómo funciona el cerebro de los niños afirma: “Aprender secuencias es algo natural para el cerebro. Por eso nos aprendemos las letras de las canciones casi sin darnos cuenta. Es más, se nos pegan algunas canciones de manera recurrente. La explicación por la cual exponemos a los niños a las canciones de cuna es precisamente para desarrollar el uso de las secuencias, necesarias en casi todos los temas de la vida”.

Cuando el bebé empieza a crecer y a agarrar objetos podemos iniciarle con los instrumentos musicales y acompañar con ellos las canciones infantiles. Seguir el ritmo, repetir gestos. Es algo realmente beneficioso, bien sea en casa, bien en grupo, entrar en contacto la música.

Personalmente, a mis tres hijos a partir del año los llevé a «espacios musicales», en los que una vez a la semana un grupo de madres con sus bebés, guiados por monitores, practicábamos canciones, cadencias, ritmos y “bailes”. Grandes y peques pasábamos un rato entre canciones e instrumentos musicales. A la mayoría de los niños les encanta la música, y esta es una buena opción para que jueguen y se familiaricen con los sonidos. Si vivís en una ciudad grande, os aconsejo que busquéis un lugar de este tipo al que acudir con vuestros bebés. Puede ser una ludoteca, una academia de música, o algún espacio organizado a tal efecto por los propios servicios municipales. Os auguro momentos inolvidables.

Recuerdo la primera infancia de mis hijos con mucha, mucha música, todo tipo de instrumentos musicales escolares, instrumentos sencillos, melodías y juegos con canciones. El objetivo básicamente lúdico, sin embargo ha quedado una impronta en su interior que estoy segura que les ha servido para más adelante.

 

Instrumentos musicales, bebés

Cuando se empieza con la etapa escolar deben continuar realizando actividades relacionadas con la música, bien sea en el colegio, en una academia de música, o desde casa. Y es que la música representa un elemento básico en el aprendizaje. Particularmente, os recomiendo que, igual que fomentáis la lectura con un rincón de lectura, tener un rincón musical que sea fácilmente accesible a los niños y donde se encuentren instrumentos variados. Pueden ser comprados o fabricados por vosotros mismos: flautas, maracas, palos de lluvia, triángulos,… Cantar todos juntos acompañando el ritmo de la canción con los instrumentos y gestos y movimientos proporcionará momentos divertidos en familia.

A partir de los seis años se puede empezar la iniciación musical para el aprendizaje de algún instrumento.

Y es que la música nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, es algo intrínsecamente unido al ser humano. Desde los orígenes de la humanidad la música ha estado presente y es que lo que nos aporta múltiples elementos positivos desde varias vertientes.


Beneficios de la música en niños

– Begoña Gómez Guardado en su libro Lateralidad cerebral y zurdería afirma: “Cuanto más temprano está expuesto el niño al lenguaje musical, mayor es el aprendizaje hacia las formas de razonamiento, las matemáticas, el lenguaje y el fortalecimiento de las emociones”.

– Asimismo se ha demostrado que favorece la memoria y la concentración.

– Por otra parte, según Virginia Penhune, del Departamento de Psicología de la Universidad Concordia nos dice que en los niños que aprenden música antes de los 7 años se favorecen la creación de nuevas conexiones cerebrales.
“Aprender a tocar un instrumento requiere la coordinación de las manos con estímulos auditivos o visuales. Practicar un instrumento antes de la edad de 7 estimula sin duda la maduración normal de las conexiones entre las regiones motoras y sensoriales del cerebro, elaborando el desarrollo de un marco que refuerza aún más la formación”.

Instrumentos musicales, bebés

– Tocar instrumentos musicales contribuye al desarrollo de la coordinación corporal.

– La música está relacionada directamente con nuestras emociones. Al respecto se hizo un estudio interesante dirigido por Janata en la universidad de Dartmouth en el que verificó que la música, al igual que las emociones, se procesa en la misma zona de nuestro cerebro: el córtex prefrontal. Así que siempre es un buen recurso para adentrarnos en ellas, trabajarlas y fortalecer vínculos con los más pequeños.

– Activa áreas cerebrales que favorecen la motivación.

– La música en grupo favorece el aprendizaje del trabajo en equipo. Además es beneficiosa para la socialización y la práctica de habilidades sociales.

– Es un vehículo importante para el desarrollo de la creatividad y la imaginación infantiles.

Estos son tan solo algunos de los múltiples beneficios de la música para los pequeños de la casa. Entre otras cosas nos demuestran que es necesario que desde nuestro papel pedagógico, ya sea como padres o educadores, debemos tener bien presente el aprendizaje musical desde las primeras etapas de la vida para favorecer un óptimo desarrollo en los niños.