Budapest es una ciudad que posee infinidad de actividades de las que disfrutar en familia. A ello se añade la monumentalidad de su arquitectura y la belleza de sus calles,
En este post encontraréis algunos planes imprescindibles por si estáis pensando en disfrutar con niños en Budapest como destino de vacaciones.

La Isla Margarita

La isla Margarita, como su nombre indica, es una isla que se sitúa en pleno Danubio entre Buda y Pest. Es el pulmón verde de Budapest, mide 2’5 Km. de largo y 500 m. de ancho. El conjunto se constituye en un gran parque donde disfrutar de la naturaleza, con pocas construcciones.

Si os acercáis por allí, encontraréis cafeterías y diversos puestos de venta de comida y alquiler de bicicletas, un mini-zoo, una fuente musical,… A los peques, sin duda, les va a encantar y gozarán del aire libre. Es una opción imprescindible para disfrutar con los niños en Budapest.

La Isla Margarita podría ser un remanso de paz para alejarse del ruido de la ciudad. Sin embargo, no os voy a engañar, está a rebosar de gente, ya sean turistas o autóctonos, disfrutando de su tiempo de ocio, bien sea paseando o haciendo pícnic.

Un crucero por el Danubio entre Buda y Pest

La mayoría de los buses turísticos incluyen en sus tarifas un crucero por el Danubio. A los niños les encanta subir a un barco y se aprecia la ciudad desde otra perspectiva. El trayecto es generalmente de una hora y, si no recuerdo mal, la información sobre lo que se ve, que van anunciando por megafonía, es en inglés.

Existen otras alternativas fluviales, como cruceros que incluyen la comida y algo de espéctaculo. Pero si vuestro objetivo es disfrutar con niños en Budapest, es muy probable que los peques terminen cansados. Esta opción son cruceros de varias horas y la comida en este tipo de ofertas no suele ofrecer demasiada calidad.

Una vuelta en la noria Sziget Eye

Ubicada en pleno centro de la ciudad, la noria, con cabinas cerradas, ofrece unas excelentes vistas de la ciudad: la catedral de San Esteban, la avenida Andrassy,… Las cabinas son para varias personas y el recorrido es de 3 vueltas. Resulta ideal para obtener una visión de la ciudad iluminada por la noche. Una actividad imprescindible para hacer con los niños en Budapest.

Los Baños termales

No se puede visitar Budapest sin acercarse a los baños, y es que además saldréis de allí con el cuerpo totalmente relajado y con fuerzas renovadas para seguir en ruta.

A principios de siglo se puso de moda tomar las aguas termales en Budapest. Hay dos grandes recintos dedicados a los baños. En Buda los baños de Gellert, con una espectacular piscina rodeada de columnas, y en Pest los baños Széchenyi. Para ir con niños en Budapest os recomiendo sin dudar los baños Széchenyi.

En el exterior cuentan con 3 grandes piscinas a diferentes temperaturas. En la principal el agua está a unos 37º C. De hecho, al entrar la sensación es muy extraña pero el cuerpo se va acostumbrando poco a poco.

En la parte interior del edificio, diversas piscinas más pequeñas con diferentes piscinas y saunas. La más caliente de las piscinas está a 40º grados y la más fría, ¡a mi hijo le fascinó!, porque decía que tiraba “hielitos”. Las instalaciones son antiguas, el balneario data de principios de siglo. A mi parecer un poco descuidadas, pero sin duda vale la pena la experiencia. Un consejo con los niños: mejor que no se zambullan mucho porque mi hijo salió con unos ojos rojos que hasta me asustó. Con un poco de colirio, al día siguiente estaba perfecto, però mejor prevenir.

Ocio nocturno, Ruins Bars

Tuvimos la suerte de ir en familia grande, que incluía tíos y abuelos, con lo que pudimos dejar al peque por la noche y disfrutar del ocio nocturno. Muy típicos de Budapest son los Ruin Bars. En ellos está prohibida la entrada a menores, ya que son locales de ocio nocturno. Uno de los más conocidos es Simpla, un local muy grande y lleno a rebosar, vale la pena acercarse para descubrir la forma tan curiosa de cómo se han reutilizado estos edificios.

Simpla contiene varios ambientes y un gran patio central al aire libre. Por todas partes cachivaches variados y estrambóticos que se combinan con las luces y la música. El resultado es muy acogedor y original. Vale la pena entrar aunque sea un vistazo rápido, la entrada es gratuita y solo se paga la consumición. Según el horario se hacen colas y hay controles para entrar.

Dónde Comer en Budapest

Para comer lo mejor es alejarse de la oferta más turística. Si queréis disfrutar de la verdadera comida húngara deberéis buscar restaurantes en los que, además de turistas, el público habitual sea gente de allí. Aunque la comida en sí no es muy cara en Budapest, os saldrá mejor de precio.

Tenéis opciones como Frici Papa, donde la carta no es demasiado extensa pero la comida es muy barata, es típica y sirven muy rápido. En Pozsonyi Kisvendeglo también encontraréis comida tradicional, y si tenéis prisa y buscáis algo parecido a un fast food estilo húngaro encontraréis restaurantes en los que pedir en el mostrador y llevar vosotros a la mesa platos típicos húngaros.

Si los peques se cansan de la gastronomía húngara, no dudéis en acercaros a Il Terzo Cerchio, un restaurante italiano donde la relación calidad precio es muy buena. Algo más turístico, pero con ambiente bonito y platos exquisitos, con muy buena relación calidad precio es el restaurante Menza, os recomiendo platos como el magret de pato.

En la gastronomía húngara hay mucha fritura y encontraréis además de los típicos escalopes, queso, verduras y otros alimentos empanados con huevo y pan rallado.

No podéis olvidar desayunar o merendar en alguna de sus emblemáticas cafeterías. La repostería es exquisita y variada en Budapest.

 Con los niños en Budapest, actividades familiares

Si queréis hacer algo específico para que disfruten los peques, hay diversas actividades a las que se puede optar en Budapest. Una de ellas es muy curiosa, el tren de los niños. Es un tren que realiza un recorrido por Buda. En el tren de los niños las taquillas, revisores, todo el personal son niños. Tened en cuenta si vais que, como se trata de niños, el horario no es muy amplio.

El zoo también es emblemático en esta ciudad. Y si os gustan los juegos de ciencia podéis acercaros en Buda al Center of Scientific Wonders. Seguro que allí que los peques pasan un rato genial experimentando.

 

Mi hijo pequeño es un fanático del cubo de Rubik, cuyo inventor procede de Budapest. Estuvimos buscando alguna actividad relacionada, pero no la encontramos. Parece que próximamente está previsto abrir un museo de inventos, con un amplio espacio dedicado al cubo de Rubik. A ver si tenemos suerte la próxima vez que visitemos la ciudad.

Cómo podéis apreciar, Budapest es un lugar ideal para perderse en familia y disfrutar de la amplia oferta de ocio que encierra. Aunque eso sí, un destino con muchas posibilidades y con buena relación de precios hacen que sea una ciudad demasiado masificada por los turistas.

La única ventaja de la gran masificación es que las avenidas y espacios son bastante amplios. Lo mejor si queréis disfrutar con los niños en Budapest es intentar evitar al máximo posible las horas puntas, tanto para las visitas como para las comidas o, si se puede, viajar en temporada baja.