Visitar la sede de Empúries del Museo Arqueológico de Cataluña, en L’Escala permite acercar a los niños a la historia. En las ruinas d’ Empúries los peques descubrirán a los antiguos griegos y romanos de una forma práctica y lúdica.

Actividades en la sede de Empúries del Museo Arqueológico de Cataluña

Para hacer de las Ruinas d’ Empúries algo interesante para los pequeños lo más recomendable es la opción de la visita teatralizada.

Existen dos alternativas de visita teatralizada:

Visita romana y Empúries cap el tard, la segunda opción solo se efectúa durante los meses de verano.

La visita romana, se realiza por la mañana, a las 11’30. De la mano de sus antiguos habitantes, Iulia Domitia y Caius Aemilius. Con ellos grandes y pequeños descubrirán como transcurría el devenir cotidiano de está ciudad griega y posteriormente romana. Paseando por Ruinas d’ Empúries conocerán los diferentes edificios y sus usos.

Empúries cap el tard: un comerciante de la zona, y una noble romana, Cornelia Prócula, los que nos enseñan su ciudad. Con ellos aprenderemos cómo funcionaban las transacciones comerciales y la vida económica de Emporion. Reviviremos el transcurso del día a día en este puerto comercial.

Empúries com mai l’has vist: se trata de una visita que cuenta con el apoyo de las últimas tecnologías. Nos sumerge plenamente en la ciudad en todo su esplendor a través de la realidad virtual.

Taller de arqueología familiar: permitirá a los niños a partir de 5 años sumergirse en el fascinante mundo de las excavaciones arqueológicas.

Tenéis que consultar horarios ya que se realiza algunos días de los meses de verano.

El recinto del museo arqueológico de Empúries

El yacimiento arqueológico de Empúries se divide en 3 áreas claramente delimitadas:

el primer asentamiento denominado Palaiapolis por los arqueólogos.

La ciudad griega en la que se establecieron los griegos aproximadamente 30 años después de su llegada y llamada Neapolis.

La ciudad romana donde tras la llegada de los Escipiones (217 a.C) se establecieron los romanos en convivencia pacífica con sus vecinos griegos.

En el recinto se pueden visitar los dos últimos asentamientos citados.

La ciudad griega

Si entramos por la muralla sur es posible observar la única puerta , que se conserva, de acceso a la ciudad, todavía se aprecian las guías y los agujeros que la sujetaban.  La muralla esta construida con grandes bloques de piedra.

Al atravesar la puerta se divisan diversos monumentos religiosos de la antigua ciudad griega, como el templo de Asclepio , al que se adosa el abatón (recinto que cumplía la función de hospital). En la terraza más baja observamos los restos del templo de Serapis construido gracias a la aportación económica de un comerciante egipcio, Numas de Alejandría.

Avanzando por la calle principal se llega a la factoría de salazones, en la que se elaboraba la apreciada salsa de garum.

A continuación algunas casas, el mercado y el ágora. En esta zona de la ciudad griega se puede observar una gran cisterna. La cisterna  recogía el agua de la lluvia.

Ya en el ágora se conservan los restos de algunos edificios como la Estoa, dedicado a la administración de la ciudad. También es en esta zona donde aparecen algunos elementos funerarios, mudos testigos de que la ciudad griega fue abandonada.

Griegos y romanos acabaron conviviendo en la misma ciudad, la ciudad romana. Se derribaron los muros que separaban ambos núcleos urbanos. Hoy esos vestigios conforman lo que coloquialmente llamamos Ruinas d’ Empúries.

Entre la ciudad griega y la romana encontramos el museo cuyo fondo alberga numerosos objetos hallados en la zona.


La ciudad romana

Al adentrarnos en la ciudad romana podemos pasear por su zona residencial. Esta comprende un complejo de prósperas domus. Las domus cuentan con  peristilo, baños privados y rica decoración, de la que se han conservado algunos mosaicos. A continuación, en dirección al foro, los restos de las termas de la ciudad. En las termas cabe destacar el mecanismo de eliminación de aguas. La visita finaliza en el foro romano.

El recorrido y los talleres por las ruinas d’ Empúries no ocupan demasiado tiempo. Podemos completar el día en la playa y visitando alguno de los pueblos marineros que se asientan en la Costa Brava.