La provincia de Girona esconde paisajes increíbles e invita a mil planes para hacer con los niños. En el Monestir de Sant Pere de Rodes podréis disfrutar, no solo de la imponente arquitectura románica, sino de su emplazamiento. El monasterio se ubica en un entorno paisajístico impresionante en el que conviven mar y montaña. Las vistas sobre el Cap de Creus y los pueblos de Port de la Selva y Llança no os dejarán indiferentes.

Recuerdo que mis padres me llevaron de peque.  Entre evocaciones bastante vagas, me quedó la sensación de haber disfrutado de la experiencia. Por ello, pensé que era un buen lugar para llevar a mis hijos. Lo cierto, es que la salida no les decepcionó, al contrario disfrutaron con esa mezcolanza de naturaleza y turismo cultural.

El Monestir de Sant Pere de Rodes

El monasterio combina partes originales con elementos de reconstrucción, ya que permaneció abandonado durante bastante tiempo.

El Monestir de Sant Pere de Rodes  actualmente pertenece al término municipal de Port de la Selva. Albergó, durante la Edad Media,  a una comunidad de monjes benedictinos. Entre los siglos X y XV  se erigió en la abadía más importante del condado de Empúries.

El conjunto monástico se construyó aprovechando los propios desniveles de la montaña de La Verdera.  Actualmente,  en el Monestir de Sant pere de Rodes, se  aprecia cómo se trabajó la roca viva para edificar.

Llama  la atención su iglesia románica por su originalidad. Se trata de un edificio de gran altura. La iglesia está formada por tres naves. En la nave central una vuelta de cañón  se sostiene por sendas columnas con capiteles ricamente decorados. Algunos capiteles están mejor conservados que otros.  Las inclemencias del tiempo causaron estragos en la piedra.

La visita al Monestir de Sant Pere de Rodes

Existen diversas opciones para descubrir los rincones del monasterio.  Se ofrecen visitas guiadas según horario y audio-guías para aquellos que deseen hacer la visita por libre. Para familias con niños las audioguías suelen ser una buena opción. A mi hijo siempre le ha encantado las visitas con audioguía. El hecho de ir buscando los puntos de escucha, desde bien peque, se lo ha tomado como un juego. Es una forma de aportar aliciente al recorrido.  La audioguía es bastante amena y entendible para los niños más mayorcitos.

Desde la recepción, del Monestir de Sant Pere de Rodes, el primer punto por el que pasaremos es la iglesia. Tras la iglesia veremos al claustro inferior y posteriormente el superior , y a los aposentos de la vida monástica. Podemos apreciar  las diferentes etapas de construcción y reformas.

Entorno al claustro se erigen lo que fueron las dependencias de la vida monacal. Me hubiese gustado que en las estancias donde hacían vida los monjes estuviera más recreado el ambiente, más que nada de cara a los niños. Sin embargo, se adecuan más a eventos y nuevos usos del monasterio. Tras visitar los aposentos salimos al exterior para acercarnos a la torre de defensa y al campanario.

El recorrido por el Monestir de sant Pere de Rodes no es demasiado largo. Aunque sí se aprecian sus detalles  ocupa bastante tiempo, a pesar de ello se hace ameno.

Castell de Verdera

Si subís al castillo disfrutaréis de unas vistas excepcionales sobre el Cap de Creus, ya que, el Castell de la Verdera, se encuentra en el punto más elevado de sant Pere de Rodes. El acceso no es fácil, hay subida . El primer tramo se realiza por escaleras, luego unos 20-30 minutos por camino de piedras. Al estar ubicado en un lugar tan elevado suele soplar viento. En el Empordà la Tramontana es frecuente. Si tenéis que subir con los niños hacerlo con sumo cuidado . Yo no lo haría, pero si que reconozco que hay familias más aventureras que se atreven los niños, ante todo precaución.

El castell de la Verdera data del s. X . Fue construido por los condes de Empúries y es un buen ejemplo de la arquitectura militar de la época. Se conservan la iglesia románica de san Salvador y la muralla.

Iglesia de la Santa Creu de Rodes

Sí al dejar el parking subís unas escaleras llegaréis a la Iglesia de lo que fue el antiguo pueblo medieval de Santa Creu de Rodes. También se la conoce como Iglesia de Santa Helena. El acceso a la Iglesia es mucho más fácil que al castillo. Es una Iglesia pequeña de una sola nave pero tiene su particular encanto. En el s. XV tanto la iglesia y el pueblo fueron abandonados.

Alrededores del monasterio de Sant Pere de Rodes: Ruta megalítica

Si bajáis en coche por la carretera que va de Rodes a Vilajuiga en dirección a Port de la Selva en el camino os encontraréis con algunas construcciones neolíticas. Forman parte de la ruta Megalítica entre los municipios de Pau y Vilajuiga. La ruta se puede hacer a pie desde Pau.  Un recorrido de unos 4’5 Km.

Nosotros, aprovechamos para parar un ratito en el dolmen de les Vinyes Mortes construido en el Neolítico. Fue excavado a mediados del s. XIX y actualmente lo podemos contemplar en toda su majestuosidad debido a que fue restaurado. Se trataba de un lugar de enterramiento. Se utilizó durante varias generaciones. Durante las excavaciones se sacaron a la luz algunos restos de cerámica debido a la costumbre de colocar ajuar funerario junto al difunto.

 Un paseo por Port de la Selva

Si el tiempo acompaña lo mejor es terminar el día en la playa de Port de la Selva, os aconsejo llevar zapatillas adecuadas para playa de piedras. Port de la Selva es un pequeño pueblo pesquero de casitas blancas en el que podréis dar un agradable paseo al lado del mar, ya sea por el propio paseo marítimo o por el camino de ronda para descubrir calas preciosas. Su Iglesia, santa Maria de les Neus, sencilla y blanca, siempre me ha parecido peculiar En invierno Port de la Selva muy tranquilo,  en verano la cosa se anima pero no es bullicioso. Port de la selva invita a la relajación y descanso.

Consejos prácticos para la visita al Monestir de sant Pere de Rodes

– Con la entrada al monasterio que cuesta 4 o 5 euros os entra la audioguía.

 

-La carretera para llegar al monasterio es de montaña, subiendo y con bastantes curvas, hay que tenerlo en cuenta si vosotros o los peques os mareais en los trayectos de coche.

-El parking se sitúa a los pies de la Iglesia de santa Helena, no es excesivamente grande cuenta con servicios.

– Para llegar al monasterio hay un pequeño trayecto a pie, aproximadamente de 1 Km., que se debe tener en cuenta si lleváis niños muy pequeños. No es recomendable llevar carrito, aunque el camino hasta el monasterio está asfaltado, el Monestir de Sant Pere de Rodes tiene varios niveles y escaleras.

– Id preparados para tomar  fotografías. Por la mañana y al atardecer os quedarán espectaculares.

 

 

– Si os acompaña vuestro perro encontraréis varios ganchos para atarles a la entrada del monasterio. No les está permitida la entrada al interior del recinto. Cuando estuvimos allí habían varios perros esperando el regreso de sus dueños. Nosotros normalmente llevamos a nuestro perrete de excursión pero no nos atrevimos a dejarlo atado solo y decidimos hacer la visita por turnos. Eso no fue un problema porque mientras unos estábamos dentro para los que quedaban esperando estaba la opción de subir al castillo que no está demasiado lejos o pasear por los alrededores.

– Si a la hora de comer estáis por el Monestir de Sant Pere de Rodes las opciones no son demasiadas. A la entrada hay máquinas de agua, snacks y cafés. En el interior del monasterio encontramos el restaurante de sant Pere de Rodes que tiene también servicio de bar. En su interior podéis disfrutar de muy buenas vistas al exterior y un recinto con amplios ventanales y muros de piedra que forma parte   de la estructura del monasterio. El restaurante apuesta por cocina de mercado con productos de proximidad.  Existen varias opciones de menú y carta.

-Si disfrutáis de la naturaleza otra opción para completar vuestra visita es la de acercaros als Aiguamolls de l’Empordà que se encuentran a pocos km.

Si queréis disfrutar de un día rodeados de naturaleza y sumergiros en el pasado medieval del Empordà sin duda la visita al Monestir de sant Pere de Rodes es un buen plan.