Caldes de Montbui, termas, balnearios y mucho más

Si queréis disfrutar de un plan original con los peques, a media hora escasa de Barcelona, no tenéis más que acercaros a Caldes de Montbui. Su principal atractivo son las aguas termales y seguro que a los peques les llama la atención que en los lavaderos y algunas fuentes de centro del pueblo el agua salga calentita. Las temperaturas pueden ser desde los 72ºC de la Font del Lleó a los 40ºC en el lavadero grande de la Portalera.

Las aguas termales de Caldes de Montbui

Si algo caracteriza a esta ciudad son sus aguas termales. De hecho, los romanos ya establecieron allí una estación balnearia y a su alrededor se construyeron algunas villas romanas.
Casas de piedra en Caldes de Montbui
Sin duda, las propiedades de las aguas favorecieron su uso medicinal, que ha perdurado a lo largo del tiempo.

Se trata de unas aguas termales que emergen a 76º de temperatura. Entre sus componentes principales están los cloruros y el sodio. Como componentes secundarios, bicarbonatos, sulfatos, calcio, potasio y sílice.

A pesar de que a lo largo de los años ha habido algún intento de comercializar las aguas de Caldes de Montbui para beber, no tuvieron mucho éxito. A día de hoy su uso es externo y favorecen el aparato respiratorio, digestivo, locomotor, endocrino y mejoran algunas patologías cutáneas.
Botellas vacías de agua de Caldes de Montbui

Qué ver en Caldes de Montbui

Os recomiendo hacer un recorrido más o menos circular para ver lo más interesante de Caldes de Montbui.

Para empezar, lo mejor es dirigirse a la Plaza de la Font del Lleó, ya que allí está la Oficina de Turismo y el museo Thermalia. En la oficina podéis pedir un plano y consejo. Si empezáis con la visita al museo, os podéis hacer una visión general de la cultura termal de Caldes de Montbui. Conocer su historia y el uso de las aguas termales.

Nosotros dejamos el coche en el parking que hay cerca de la Plaza de la Iglesia, que queda céntrico. Por el camino hasta la plaza ya nos paramos en algunos lugares.

Nos llamó la atención un callejón con una figura de pasta de sopa gigante, en Cataluña lo llamamos “galet”. Es el reclamo que anunciaba la existencia de Can San Martir. En un callejón pequeñito no solo nos llamó la atención el cartel, sino el edificio de piedra enmarcado por una gran enredadera.

Fotografía del callejón donde están los fabricantes de sopa

Iglesia parroquial de Santa María

Esta iglesia se alza imponente en una placita. Su estilo gótico es inconfundible. Nos sorprendió la puerta principal, que contrastaba con el estilo de la fachada. La puerta esta enmarcada por columnas salomónicas barrocas profusamente decoradas. También destacar la torre del campanario.

Fachada de la Iglesia de Santa María

Seguimos por detrás de la iglesia, donde hay un pequeño parque infantil. A pocos pasos nos topamos con el primer lavadero.

El Safareig de la Portalera

Este antiguo lavadero conserva su estructura del s. XIX. Es el de mayor tamaño de Caldes de Montbui. Y parece ser que aún hay gente que acude a lavar o al menos a buscar agua. Vimos a una señora que venía a llenar un cubo, que fue la que nos informó sobre la temperatura del agua. Aunque no os preocupéis si no encontráis cicerone. En el lavadero hay carteles indicativos que nos hablan de su historia, sus características, la función de los lavaderos, la procedencia y la temperatura del agua… Los paneles son como una mini-exposición al aire libre.

Detalle del Lavadero de la Portalera

Tras entrar en el Safareig de la Portalera seguimos nuestro camino hacía el centro, y al fin llegamos a la plaza principal. Nos reciben los restos de las termas romanas adosados al museo Thermalia y enfrente, un gran hotel. El hotel Balneari Broquetas.
Se ve el museo, las termas y parte del antiguo hospital

De hecho, Caldes de Montbui está lleno de hoteles que nos transportan a la época en que tomar las aguas termales curativas se encontraba en pleno auge. Son edificios bonitos y cuidados, que, a pesar de haberse renovado, mantienen ese espíritu modernista, que debo confesar que me encanta. De hecho, en este estilo encontramos la escalera, vestíbulo, la galería de baños y los balcones.

Las termas romanas

Las termas romanas están en la misma Plaza de la Font del Lleó, en un recinto acristalado y bien visibles. No hace falta entrar al museo para verlas. Eso sí, si queréis entrar al interior de las termas solo podréis hacerlo mediante una visita guiada en el museo Thermalia. Están muy bien conservadas, y por ello, consideradas bien de interés nacional. De hecho, eran mucho más grandes de lo que podemos ver en la actualidad.

Termas romanas de Caldes de Montbui

Museo Thermalia y oficina de turismo

En lo que fue un antiguo hospital se concentra el museo y la oficina de turismo. Como sabéis, si seguís el blog, nosotros acostumbramos a salir con nuestro perro, sufre una cardiopatía y no nos gusta dejarlo solo. La idea primera era entrar por turnos al museo. Pero cuál fue nuestra agradable sorpresa cuando nos informaron que es un museo dog-friendly. Claro que te avisan, como es lógico, de que tu amigo perruno se tiene que comportar.

Detalle de un baño antiguo

El museo se ubica en un antiguo hospital conocido como Hospital de los Pobres en la Edad Media. Dedicado a la beneficencia, los enfermos podían disfrutar de las ricas aguas termales. Más adelante, en la época moderna, se convirtió en el hospital de la ciudad y, por supuesto, ofrecía baños medicinales.

El museo tiene tres plantas que se dividen en diversas temáticas. Hay exposiciones temporales y permanentes. En la planta superior, una exposición dedicada a Manolo Hugué.
Escultura de una mujer con una niña

En la segunda planta se ocupa de todo lo relacionado con las aguas termales. Lo mejor es que es muy visual para los niños y se abarcan temas diversos:

  • Las propiedades de los minerales que contienen las aguas de Caldes de Montbui
  • El tipo de terapias que se realizaban
  • Los estudios químicos con un laboratorio de época cuidado al máximo detalle
  • Las técnicas de marketing de principios del XX para atraer a la gente a los balnearios
  • Los diferentes usos de las aguas en lavaderos, elaboración de enseres que se beneficiaban del tratamiento con agua caliente
  • Los balnearios históricos
  • El concepto de los baños

La planta nos pareció muy correcta porque es muy visual y completa.

Sí seguimos bajando, encontramos una exposición sobre las termas romanas, y en la planta baja una exposición sobre la historia y funciones del propio edificio de Thermalia.

Si estáis en Caldes de Montbui, la visita al museo es imprescindible para empaparos de la esencia de esta ciudad termal.

Font del Lleó

Esta es la fuente más emblemática de la ciudad y, como os he comentado, el agua sale bastante calentita, y desde allí se abastecen otros puntos de la ciudad como lavaderos y termas. Originalmente la fuente data del año 1581. Pero lo que podemos ver en la actualidad es el fruto de una reconstrucción del año 1927. Está coronada por un león por ser este animal símbolo de la ciudad.

Detalle de la Font del Lleó en Caldes de Montbui

Puente románico de Caldes de Montbui

El paseo de la riera es un camino asfaltado adosado a la riera. Nos rodean paisajes verdes y huertos. Hay un ascensor público para bajar y subir. Hay dos pisos de camino que bordea la riera.
Desde allí nos acercamos al puente románico. Data del s. XII pero probablemente se erigió donde estuvo anteriormente un puente romano.
Una vez visto el puente románico, volvimos para atrás y nos dirigimos hacia el antiguo molino.

Molí del Esclop

Está tocando a la muralla medieval. Lo cierto es que queda poca cosa del molino. Hay unas escaleras de rejilla que te permiten ver lo que se conserva. Alguna pared derruida y varias muelas. Originalmente tenía 4 plantas y estuvo en funcionamiento hasta principios del XX.
Restos del antiguo molino

Lo cierto es que este es un resumen de lo que podéis ver en Caldes de Montbui. Lo suyo es callejear tranquilamente e ir observando los detalles, ya que hay muchas elementos de interés de diferentes épocas, romana, medieval, modernista.

El centro es un espacio poco transitado por coches lo que permite un paseo tranquilo. Para los peques hay varios parques infantiles por si apetece hacer un alto en el camino. A nivel de restauración también se encuentra muy bien equipado.
Entrada al lavadero de la Portaleda en la pared esculpido se puede leer lavadero público

No os podéis ir de Caldes de Montbui sin beneficiaros de un bañito en sus aguas termales. Hay varios recintos y spas. Pero si vais con niños (a partir de 5 años), yo os recomiendo los baños termales del Safareig. Se ha reutilizado un antiguo lavadero para uso termal. Pero de eso ya os hablo con detalle en otro post.

Así que, si no queréis alejaros mucho de Barcelona y pasar un día disfrutando de un pueblo tranquilo. Disfrutar de las aguas, callejear y sentir de cerca la naturaleza Caldes de Montbui es una buena opción.

7 comentarios

  1. Arien 7 de mayo, 2019
  2. Carolina 8 de mayo, 2019
  3. Ahyde Jorna 8 de mayo, 2019
  4. Belswan 8 de mayo, 2019
  5. resi 8 de mayo, 2019
  6. Desirée Paper 8 de mayo, 2019
  7. The Nail Trip 10 de mayo, 2019

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