De la mà d’Esplugues. Ruta histórica en el Baix Llobregat

Hace unos días decidimos apuntarnos a la visita guiada “De la mà d’Esplugues” para conocer un poco mejor este municipio del Baix Llobregat.

De la mà d’Esplugues” es un itinerario circular, empieza y finaliza en el Museo de Can Tinturé. Nos conduce a través del pasado, a diversos períodos históricos de la localidad de Esplugues de Llobregat.
Patio en el Monestir de Montsió

El recorrido se puede realizar a través de visita guiada los últimos domingos de mes. Podéis reservar a través de la web de Museus d’Esplugues. También existe la posibilidad de realizar la ruta “De la mà d’Esplugues” por libre, ya que todos los edificios emblemáticos están señalizados con carteles y podéis además enriquecerlo con una aplicación de móvil o con audioguía.
Detalle del parque de Esplugues de Llobregat

Gracias a la visita descubrimos esbozos modernistas, el pasado industrial y agrícola, la curiosa historia del claustro gótico del Monestir de Montsió o la tradición ceramista. A lo largo de la ruta descubriremos el origen de la ciudad y cómo fue evolucionando a lo largo de los los siglos. El paso de un modo de vida agrícola a industrial y urbano, o cómo se fueron moviendo los edificios en función de los intereses del momento.
Iglesia de Esplugues, Ruta de la mà d'Esplugues

De la mà d’Esplugues” El pasado industrial de la ciudad

La visita se inicia desde Can Tinturé, bajando por la calle de la Església. La característica principal de esta calle es la relativa modernidad de sus edificios, que datan del XIX. Como curiosidad, era en esta calle donde Pau Pujol i Vila, hijo del fundador de la Rajoleta y encargado de la misma a la muerte de su progenitor, tenía su despacho, y posteriormente su residencia.

Hornos de la Rajoleta, ruta De la mà d'Esplugues

Regresamos a Can Tinturé y desde allí nos dirigimos a la fábrica Pujol i Bausis, más conocida como La Rajoleta.
La Rajoleta fue una de las empresas más importantes de Barcelona dedicadas a la elaboración de cerámica decorativa. Contó con encargos de arquitectos tan notables como Gaudí o Domènech i Montaner.

En el intinerario de “De la mà d’Esplugues” no entramos en el interior del recinto, pero podemos divisar los hornos y la parte exterior. Lo cierto es que nos quedamos con las ganas de ver La Rajoleta por dentro. Si la queréis conocer, también todos los domingos se organizan visitas guiadas.
Tenéis la información en la web de Museus d’Esplugues.

Las curiosa historia del Monestir de Montsió

El Monestir de Montsió es nuestra siguiente parada. Debo confesar que nos encantó, no solo su claustro gótico, sino la torre modernista en la que se ubica. El convento de dominicas se sitúa actualmente en lo que fue la antigua Masía de Mas Colomer, más adelante Can Casanovas. Can Casanovas se reformó con estilo modernista por un encargo de Josep Pujol Colom al arquitecto Antoni Gallissà. Por desgracia, la muerte prematura de Gallissà le impidió terminar el proyecto.

El proyecto de Gallissà originariamente contaba incluso con una especie de torre del homenaje inspirada en la Edad Media, que nunca se llegó a construir. Destacan el ladrillo visto, las baldosas vidriadas, la asimetría de las ventanas, y la inspiración gótica. Tuvimos la suerte de ver la fachada principal de Can Casanovas. Las vistas desde el patio, con el pozo y los jardines, son preciosas.
Pozo en el Monastir de Montsió

Josep Pujol i Colom murió sin descendencia y la casa pasó a la familia Milà. Estos últimos la vendieron en 1946 a la comunidad de religiosas que permanece hasta hoy en día.

Por otra parte, la historia del claustro gótico y la comunidad de monjas resulta bastante curiosa. Y es que el claustro fue trasladado dos veces piedra a piedra por la comunidad religiosa de dominicas. Las dominicas fueron las primeras de esta orden que llegaron a Barcelona desde Francia.
 Claustro gótico del Monestir de Montsió De la mà d'Esplugues

Construyeron un monasterio cerca de las Drassanes pero la zona era peligrosa por las guerras y los piratas, por lo que se trasladaron, en 1371, a la zona del Hospital de Santa Creu i Sant Pau. Más tarde, en 1423, se vuelven a mudar cerca de la calle Santa Ana. Es allí donde construyen la iglesia y el claustro. Con la desamortización se desplazan a la calle Provenza, y se llevan consigo la iglesia y el claustro. Finalmente se trasladan a Esplugues, moviendo de nuevo el claustro y dejando la iglesia. El claustro original era de mayor tamaño, pero se redujo para adecuarse al espacio de la torre modernista.
Fuente con las piedras numeradas para el traslado

En el claustro destacan los capiteles corintios y el material es piedra de Girona, utilizada por su gran resistencia. Aún se pueden observar los números en algunas de las piedras que fueron movidas. Por otra parte, también pudimos visitar un pequeño museo con libros, documentos, reliquias, e imaginería religiosa.

¿No os parece interesante la historia del monasterio?


Las masías y el pasado agrícola d’Esplugues de Llobregat

Tras el monasterio pasamos por las diferentes masías o cases pairals, que ahora están completamente integradas en el entorno en el centro urbano. Estas construcciones de carácter agrícola se hallan estructuradas en tres plantas:

  • Inferior, dedicada a las tareas propiamente agrícolas
  • Principal, dedicada a vivienda
  • Superior, el desván.
    Can Cortada. De la mà d'Esplugues

Otra de las características de algunos edificios de Esplugues es el cambio de orientación de sus fachadas, que en origen miraban hacia el Raval de Sant Mateu y posteriormente fueron girando a la calle de la iglesia.

Paseamos por el exterior de las masías de Can Cortada, Can Pi, Can Ramoneda,… Seguro que os encantan las casas de la pintoresca calle Montserrat: Can Cargol, Can Bielet,… Podremos observar como la mayoría poco a poco fueron abandonando su apariencia agrícola en favor de otra más urbana y señorial.
 Detalle de la calle Montserrat, Esplugues de Llobregat

Los parques y jardines de la ruta “De la mà d’Esplugues”

Lo último que nos queda por visitar son los parques y jardines de la Esplugues actual. Empezamos por el Parc dels Torrents. La zona era un Torrente natural con abundante vegetación autóctona, que es espesa y abundante. Continuamos por los jardines de Ca n’Hospital En su interior, la masía de Can Fàbregues, del s.XV, reformada, que fue donada a un antiguo hospital.
Actualmente los jardines son públicos y aún se conserva el Molino, del s. XX.
 Molino del s. XX, De la mà d'Esplugues Por último, regresamos a los jardines de can Tinturé.

Can Tinturé

Originariamente el edificio fue construido por encargo de Joan Tinturé, un próspero comerciante de lana que se traslado a vivir a Esplugues desde Barcelona.
Actualmente alberga un museo dedicado de forma monográfica a la baldosa. De hecho, es el primer museo del mundo de estas características. Se trata de la colección de baldosas de muestra de Salvador Miquel. La colección deja testimonio visual de las baldosas de los suelos de las casas catalanas del s. XIV al XIX.

Fachada de Can Tinturé, Museu d'Esplugues

Cómo veis, el itinerario de “De la mà d’Esplugues” nos conduce por el patrimonio cultural e histórico de Esplugues de Llobregat. Una buena forma de perderse entre sus calles para descubrir la evolución de la ciudad a lo largo de los siglos.

6 comentarios

  1. Caro Rojas 9 de julio, 2019
  2. Telva 10 de julio, 2019
  3. Arien 10 de julio, 2019
  4. Mi meta, tu salud. Carolina 10 de julio, 2019
  5. Susie Rodena 12 de julio, 2019
  6. Lorena Molina 13 de julio, 2019

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