Se acerca San Valentín, y aunque para los enamorados el amor es algo que se ha de festejar y cuidar de manera habitual, en ocasiones resulta beneficioso preparar algo especial, diferente e imaginativo para romper las barreras de lo cotidiano.

Cuando formamos una familia y nos convertimos en padres la manera de celebrar San Valentín varía indiscutiblemente. En casa, como ya sabéis, nos gustan las fiestas, y aprovechamos cualquier motivo para saltarnos un poco lo habitual y hacer algo especial. Así que lo celebramos en familia y de esta forma se convierte en un día festivo para el disfrute de todos.

En la antigua Roma el de San Valentín ya era un día señalado. El 14 de febrero se festejaba a Juno Frebuata. Para ello, en un recipiente se colocaban los nombres de las jóvenes solteras, que eran extraídos, uno a uno, por los jóvenes solteros y de este modo se formaban parejas para las fiestas. También durante el mes de febrero se celebraban las Lupercalia en honor al dios Pan. Ambas celebraciones estaban dotadas de un alto contenido erótico. Al igual que otras fiestas paganas, como Solis Invictis y la Saturnalia (la Navidad cristiana) fueron adaptadas al cristianismo y por ello, lo más probable es que el origen de San Valentín se remonte a la época romana. Aunque son muchos los que creen que San Valentín no es más que un invento comercial para aumentar las ventas de objetos de regalo.

Rosas para el día de los enamorados

Sin embargo, no hace falta gastarse un dineral en un bonito regalo ya que lo importante, lo que más se valora, es aquello que sale de, nunca mejor dicho, el corazón. Y más que el valor material, lo fundamental es el factor sorpresa, lo inesperado y aquí os traigo algunas ideas para que podáis celebrar una velada muy especial y compartirla con los pequeños.

Ideas para celebrar San Valentín en familia

– Un buen desayuno será el punto de partida, una opción es la de desayunar en la cama: un zumo, un tazón de leche, unas galletas en forma de corazón, frutas exóticas, una bonita vajilla y algún que otro mensaje escondido entre las viandas. Los peques estarán encantados de ayudar a papá o mamá, el que se encargue de prepararlo, y de esconder notitas por la bandeja.

Si no os convence un desayuno en la cama, y pertenecéis al grupo de aquellos a los que no les importa madrugar si la ocasión lo requiere, una buena idea es preparar ese desayuno especial y llevarlo a la terraza para contemplar las estrellas. Os garantizo que si os atrae la astronomía, el simple hecho de saltar de la cama cuando todavía es de noche, abrigarse bien para no pasar frío, y tener cerca el Sky Map puede contribuir a que la velada se convierta en un acontecimiento emocionante.

Galletas de corazones con chocolate

Sin embargo, un elemento que no debe faltar en el desayuno del día de San Valentín, para empezar el día con buen pie, es el chocolate, ya sea en forma de tableta, de bizcocho, de bombones… Además, el chocolate, consumido con moderación, nos aporta energía, despeja, nos hace sentir más alegres y desde tiempos remotos se ha considerado como un alimento afrodisíaco. Y hablando de alimentos afrodísiacos (y esto si que va para los adultos), los frutos rojos también lo son, así que, ¿qué os parece incluir en el desayuno una fondue de chocolate con frutos rojos? Y si no sois muy partidarios de fondue de buena mañana, en el mercado podéis encontrar tabletas que combinan ambos elementos. ¿Las habéis probado?, en la confiteria Delaviuda, por ejemplo, tienen unas tabletas de chocolate y frutos rojos, fresas y arándanos que seguro que harán las delicias de todos.

– Siempre hay ocasión para una fiesta sorpresa. Si San Valentín cae en día laborable, una buena idea es organizar una fiesta sorpresa en familia para el progenitor que llegue más tarde de trabajar. Con los peques se puede elaborar una bonita decoración con cartulina, guirnaldas o incluso un cartel de bienvenida de corazones. Cuando sepamos que va a llegar el miembro de la familia que falta, es el momento apagar todas las luces, las persianas y buscar un buen escondite con ayuda de los peques. Ya veréis que sorpresa se va a llevar el homenajeado cuando aparezcáis de pronto al grito de ¡Sorpresa!

Manualidad con corazón para San Valentín

– Preparar una rueda de regalos: Cada miembro de la familia prepara sus regalos de San Valentin para el resto: pueden ser un dibujo, una tarjeta, un poema, una foto o un collage. En un momento dado hacéis por turnos la entrega de los regalos y eso sí, poniendo emoción y efusión ante cada detalle.

Galletas con sorpresa: alguna vez en casa hemos escondido mensajes dentro de la masa de las galletas y no hay más truco que colocar el papel doblado en el interior de la masa antes de hornear. Una especie de las famosas galletas chinas de la suerte pero con el valor añadido del handmade. Eso sí, unicamente son válidos mensajes positivos y que permitan unas cuantas ocasiones para la risa.

Cajas de corazón de cartulina

Salida inesperada en familia: Siempre hay algún espectáculo, película o lugar que tengáis muchas ganas de ver o visitar… ¡Qué mejor que comprar las entradas para un día señalado sin que el resto sepa hacia donde se dirige! La ocasión merece alguna que otra mentirijilla piadosa como la de decir que nos vamos de compras cuando en realidad a lo que vamos al centro comercial es a ver esa peli que teníamos tantas ganas de visionar. Aunque eso sí, como estamos hablando de un San Valentín en familia, tiene que ser un lugar apto para todos los públicos.

Pues hasta aquí unas cuantas de las ideas y sorpresas para celebrar el día de San Valentín con los niños. En muchas ocasiones no es tan fácil poder escaparse con la pareja y siempre resulta positivo poseer alternativas para pasar un día diferente. Aunque como os he dicho al inicio del post, el amor, la complicidad y el cariño es algo que se ha de celebrar todos los días, sea de pareja, familiar o de la amistad, y cada pequeño detalle, cada gesto cuenta para tal efecto. Feliz San Valentín.

Repostería para San Valentín