Hoy os quiero hablar de los productos de la cooperativa agrícola de la Fageda. De esta marca, la Fageda, no solo me gusta la calidad de sus productos, sino su historia, su trayectoria y el interés por preservar el medio ambiente.

Hace un par de semanas estuvimos en la granja-fábrica para conocer las nuevas instalaciones de atención al visitante. Era la segunda vez que acudíamos, pero es que a mis hijos les encanta la visita y decidimos repetir. Es una salida muy recomendable para hacer con los niños, ya que en el marco de la visita aprenderán muchas cosas y diversas: que hay empresas que se sustentan con valores, cómo funciona una granja de vacas lecheras y cuáles son los procesos para elaborar el yogur.

Visita guiada a la Fageda

Además, la ubicación, en plena reserva natural de la Fageda d’en Jordà, hace que a la visita se añada el aliciente de disfrutar de un entorno privilegiado. Por otra parte, las instalaciones cuentan con un pequeño parque infantil, una zona de picnic y huertos de futales que proporcionan ocupación a algunos de sus empleados.

Para visitar la cooperativa agrícola de la Fageda es posible concertar visita a través de la propia página Web de la Fageda. Os aconsejo si vais que reservéis con antelación, especialmente en otoño, ya que parece ser que tiene bastante demanda.

La Fageda no es la empresa típica a la que estamos acostumbrados. Para empezar, no es una empresa, es una fundación cuyos beneficios revierten en ella misma. Se trata de un proyecto de carácter social que se sustenta en un proyecto empresarial.

Atención al visitante en la Fageda

Cómo nace la Fageda

La Fageda no nace con la idea de negocio. Su origen es más altruista: Cristóbal Colón y Carme Jordà, que han trabajado en diversos psiquiátricos creen en la idea de que el trabajo remunerado en una empresa es un elemento que favorecería en gran medida la mejoría y bienestar de los pacientes.

Basándose en este hecho, se decidió emplear a 30 personas procedentes del psiquiátrico de Salt (1982) en pequeños trabajos de empresa. De ahí se trasladan a la Fageda y pasaron a la producción de leche, posteriormente a los yogures, hasta llegar a la gama de productos de la actualidad. Y desde entonces, de 30 personas empleadas se pasa a 270, entre las que el 60% padecen discapacidad intelectual o enfermedad mental severa.

La visita a las instalaciones de la Fageda

Como os he comentado, la Fageda ofrece visitas guiadas en las que se pueden conocer diferentes instalaciones de la granja. Es muy recomendable para ir con niños, ya que además de la introducción al sentido humano de esta empresa, podrán conocer el proceso de la elaboración de los yogures desde el principio. Como he mencionado, no era la primera vez que visitábamos las instalaciones y os aseguro que cuando les propuse repetir la experiencia, los tres asintieron entusiasmados.

Granja de la Fageda

Tras una visión general de las funciones de los diversos edificios que componen la Fageda y un poco de su historia, pasamos a la zona donde habitan las vacas, con sendas explicaciones de cómo se ocupan de ellas en La Fageda. La verdad es que, como no podría ser de otro modo, en una fundación que aboga por la sostenibilidad y ubicada en una reserva natural, los animales parecen muy bien cuidados: masajes, música durante el ordeño, mantitas calientes… Creo que si hubiera nacido vaca me gustaría vivir en la Fageda.

Por otra parte, las medidas higiénicas son escrupulosas, y ofrece gran confianza ver cómo son elaborados los productos. Mas allá de los establos, la zona donde se preparan los yogures y otros productos se visita a través de un cristal por motivos de profilaxis.

Visita guiada a la Fageda

Una vez que conocemos cómo viven las vacas, cómo se ordeñan, cómo se transporta la leche y cómo se fabrican los yogures, pasamos a una gran sala con mesas para ver un audiovisual tras el que nos ofrecen una deliciosa degustación de los productos de la Fageda.

Los productos de la Fageda

La Fageda elabora diversos productos: yogures, helados, mermeladas. En casa consumimos yogures de la Fageda desde hace años. Nos gustan por su textura y su sabor. Además, se agradece que, sea cual sea su sabor, todos son de color blanco. La ausencia de coloración se debe a que no usan colorantes para su elaboración y cuando velas por una dieta sana es un punto a su favor. Nos gustan casi todos: los griegos, de limón, de plátano, fresa. Los yogures de beber también saben muy bien, nos encanta el natural azucarado. Lo único que no nos convence mucho es la crema de chocolate.

Yogur y mermelada la Fageda

Por otra parte, las mermeladas de la Fageda las descubrimos la primera vez que visitamos las instalaciones, gracias a la degustación, que incluía un tarrito de mermelada. Que ya de paso, decir que mezclada con el yogur está buenísima. De la visita nos trajimos algunos frascos de mermelada, a mis hijas les encanta la de frutas del bosque. Aunque hay muchos sabores a elegir, tanto de fruta para los desayunos, como de sabores más originales e ideales para acompañar quesos, carnes, pescados, arroces o pastas. ¿Qué os parece la mermelada de tomate, de pimiento, de puerro, cebolla agridulce, frutas de verano, de limón de chutney?. Debo confesar que no hemos probado más que las de fruta pero teniendo en cuenta la calidad de los productos, todas deben estar muy buenas.

Así que aquí os dejo mi recomendación de hoy, que va por partida doble, ya que vale la pena tanto probar los productos como visitar las instalaciones de la Fageda para descubrir como se elabora el yogur de granja.