Nimes, tras las huellas del pasado romano

Nimes se ubica en el sur de Francia, concretamente en el departamento de Gard y la región de Occitania. La ciudad es un imprescindible, especialmente si sois amantes de la Arqueología y los vestigios romanos.

En Nimes podéis encontrar el anfiteatro mejor conservado de época romana, así como, un templo, la Maison Carrée, en un estado impecable. Por no hablar del acueducto del Pont du Gard, en las afueras de la ciudad.

Debo decir que tras nuestra visita quedamos realmente impresionados. Además, podéis sacar varios tipos de entradas Roman Pass que os permitirán acceder al interior de algunos de los monumentos.


Qué ver en Nimes

Les Arenes

El primer lugar que visitamos fue el anfiteatro, Les Arenes. Realmente, llegar a Nimes y encontrarte con ellas es espectacular. Los arcos y las puertas del exterior se conservan en perfecto estado. En el interior los pasillos de acceso a las gradas y los diferentes pisos son impresionantes. Lo único que me decepcionó un poco fue la arena en sí. Las gradas están modernizadas y totalmente preparadas para los espectáculos de hoy en día y la pista no era de arena.

Interior arenas de Nimes

El interior se puede visitar, nosotros lo hicimos con audio guía. Las explicaciones son sencillas y fáciles de seguir, nos adentran en la función de los anfiteatros en el mundo romano.
El anfiteatro de Nimes data del 27 a. C. y fue construido por Cesar Augusto.
En agosto hacen Les Nuits de Nemausus, un espectáculo ecuestre de recreación histórica. Para octubre están previstos los juegos romanos, que se realizan en un fin de semana.

Arenas de Nimes Anfiteatro romano
Maison Carrée

La Maison Carré es un templo dedicado a los hijos adoptivos del emperador augusto: Cayo y Lucio Cesar.
Sustentado por columnas, con capiteles corintios, conserva todos los detalles de su arquitectura y se muestra imponente en su parte exterior. Tras una restauración importante, durante el s. XIX, se conserva en todo su esplendor.

El templo se ubicaba en el interior del antiguo foro. El foro fue construido en dos fases. La primera a mediados del s. I a.C. La segunda, en la que se dotó al conjunto de mayor monumentalidad, ya en época de Augusto.

Maison carrée templo romano

Curiosamente, desde el s. XI al XVI, la Maison Carrée se convirtió en vivienda particular. Ya después de la Revolución Francesa fue transformado en iglesia por parte de los monjes agustinos. Mas adelante, el edificio funcionó como almacén de grano. Hasta que en 1791 la Maison Carrée fue vendida como bien nacional.

Se puede acceder al interior donde, previo pago de entrada o Roman Pass, se proyecta una película basada en los orígenes de Nimes: Nemausus, el nacimiento de Nimes. A través de la historia de una familia, de la que se conserva una estela funeraria, vamos descubriendo como fue evolucionando la romanización en Nimes.

Los pases para ver la película son cada 30 minutos y esta dura algo menos de media hora. Nemausus, el nacimiento de Nimes se proyecta en francés con subtítulos en inglés. No hay opciones respecto al idioma.


Puerta de Augusto

Se trata de una de las principales puertas de entrada a la ciudad. Data del s. I a. C. Era la puerta a la que se llegaba siguiendo la Vía Domitia. Al cruzarla se podía atravesar toda la ciudad. Está protegida por una reja, pero se pueden ver perfectamente los restos que se mantienen en pie.

Puerta de Augusto en Nimes
Jardins de la Fontaine

Los Jardins de la Fontaine son unos amplios jardines presididos por una fuente de estilo francés que data del s. XVIII. Lo curioso es que los arquitectos lo diseñaron de tal manera que se respetaran los restos de un antiguo santuario romano dedicado a Nemausus y al emperador Augusto (s. I).
Vale la pena dar un paseo tranquilo por el parque. Las fuentes son espectaculares.

En los mismos jardines se puede disfrutar de dos construcciones romanas: el templo de Diana, a mano izquierda de la fuente y la Tour Magne que se halla en el punto más alto, elevada sobre un cerro.

Fuente XIX Jardins de la fontaine en Nimes
Templo de Diana

El templo de Diana es de acceso libre. Construido durante el s. I, el antiguo templo se integraba originalmente en el Augusteum, el manantial sagrado. Aunque solo se conserva una parte de la estructura, todavía se puede observar cómo era la planta, algunas paredes, y parte de la decoración. Asimismo, se aprecian los nichos en los que se insertaban las estatuas, y parte de la fachada, con puertas en forma de arco.

Templo Diana Romano

Tour Magne

Es una de las torres que se han conservado. Aunque de sus 36 m de altura originales se mantienen en pie 32 m, estaba integrada en la muralla de Augusto.

El acceso es de pago y entra con la Roman Pass. En el interior se destaca una escalera de caracol que os conduce a la parte superior de la torre, donde se pueden disfrutar de unas vistas increíbles sobre la ciudad de Nimes.

Tour Magna Nimes
Museo de la Romanité

Su fondo abarca desde la Protohistoria a la Edad Media. Es un edificio de diseño moderno que se sitúa frente al anfiteatro de Nimes. El museo es de pago y se puede acceder con algunas de las tarjetas City Pass.

Si no queréis entrar al museo, os recomiendo subir a la terraza; el acceso a la terraza es gratuito. En ella podréis ver el anfiteatro desde otra perspectiva y encontraréis un jardín basado en la creación de un ecosistema sostenible, que merece la pena descubrir.

Jardín sostenible Musee de la romanite
Pont du Gard

A las afueras de Nimes encontramos le Pont du Gard, de visita imprescindible. Se trata de un acueducto que transportaba agua desde las fuentes de Uzés, a 40 Km de la ciudad. Consta con tres niveles de arcadas. Es una auténtica, y bien conservada, muestra de ingeniería romana.

La visita os llevará bastante tiempo. Además del acueducto, está el museo, y se puede hacer alguna ruta a pie para descubrir los diversos elementos. También es un placer parar a reponer fuerzas y refrescarse un poco a la orilla del río Gard, Aunque del acueducto y sus posibilidades os hablaré con mayor detalle en otro post.

Pont du Gard acueducto
Gastronomía en Nimes

En Nimes tienen mucha presencia los toros. De hecho, en las Arenas se siguen ofreciendo espectáculos taurinos. Y en la gastronomía, la carne de toro está muy presente, tanto en filetes como guisado.

Es típico de la zona el gardiane de toreau. Al principio tuvimos que preguntar de que se trataba, porque lo de gardiane nos tenía algo desorientados. El gardiane de toreau es un estofado de toro. Lo acostumbran a servir acompañado de arroz. En algún sitio, de patatas fritas, ensalada o ambas cosas a la vez.

Gardian de toreau

En muchos de restaurantes ofrecen este plato, y también entrecot o filete de carne de toro. Otro plato típico es la brandada de bacalao.

La oferta para comer, al ser una ciudad bastante turística, es amplia y variada. Un menú medio ronda los 15 €.

Y si sois amantes de la gastronomía, un imprescindible es visitar su mercado cubierto Les Halles.
Podéis encontrar muchos menús a precios asequibles. Por la relación calidad-precio y  el ambiente familiar nos gustó Au p’tit Bouchon, a unos cientos de metros de la Maison Carrée. Es un restaurante pequeñito, con pocas mesas, en una calle estrecha. Cocina de mercado y típica. El trato, familiar y agradable.


Recomendaciones prácticas para visitar Nimes

  • Si venís en coche, encontrareis parking (de pago) muy cerca de los monumentos más importantes. Están bautizados con los mismos nombres de los lugares adyacentes: Les Arenes, Les Halles,…
  • La tarjeta Roman Pass os permitirá el acceso a algunos monumentos y podéis haceros la tarjeta a vuestro gusto, en función de vuestras necesidades.
    Así podéis optar por:
  1. Romanité Tour: Arènes, Maison Carré, Tour Magne, Musée de la Romanité, Pont du Gard.
  2. Pass Romanité: Arènes, Maison Carré, Tour Magne, Musée de la Romanité
  3. Pass Nîmes Orange: Arènes, Maison Carré, Tour Magne, Théatre Antique d’Orange.
  • Los menús suelen ofrecer varias opciones a diferentes precios. Bien un plato y un postre, 2 platos sin postre y 2 platos con postre. También algún plato combinado.
  • La Oficina de Turismo se encuentra muy céntrica, enfrente de Les Arenes. Siempre va bien pedir un plano y preguntar sobre lo que podéis hacer por allí.
  • Para entrar en el Pont du Gard se precisa entrada. Nosotros fuimos un día laborable de finales de julio sobre las 6 o las 7, y la barrera del parking estaba subida. Todos los establecimientos del interior cerrados. Así que, no se si a partir de la hora del cierre del museo se puede entrar libremente o fue una casualidad. Creo que más bien lo primero. Lo preguntamos a la gente que encontramos por allí, pero, al ser turistas, tampoco lo sabían. Simplemente decían “Hemos tenido suerte”.
  • En octubre se celebran los Juegos Romanos, con recreaciones históricas en Les Arenes.
  • Hay un cuaderno especialmente pensado para peques en la visita al anfiteatro.
  • Si vais con niños, los Jardins de la Fontaine son un auténtico pulmón verde en Nimes. En algunas zonas hay espacios con mobiliario infantil para jugar.
  • Para moveros por la ciudad, lo mejor es andando, ya que las distancias entre los monumentos más importantes son relativamente cortas, con excepción de los Jardins de la Fontaine, el Castellum Aquae y el Pont du Gard, que se sitúa a las afueras.

En este post me he centrado en el Nimes romano, que es el que nos parece más interesante. Pero en Nimes también podemos encontrar diversas iglesias y museos que merecen la pena visitar. Callejear por sus amplias avenidas siempre es un placer, y visitar Nimes os permitirá hacer un viaje en el tiempo y fácilmente podréis imaginar como fue la antigua Nemausus romana.

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