Carcassonne, ciudad medieval de cuento en Francia

Carcassonne es una de aquellas ciudades por las que me gusta perderme de vez en cuando. Si no vamos a hacer una ruta por los castillos cátaros, vamos a ver pueblos con encanto. El sur de Francia me tiene enamorada. Siempre que puedo encuentro una excusa para viajar a la región de Occitania, bien sea al departamento del Aude o a la zona de Midi-Pyrinées.

Ciudadela de Carcassonne

En esta última ocasión decidimos hacer un pequeño recorrido en familia por el sur de Francia. Visitamos Carcassonne y sus alrededores: el lago de Cavayère, Lagrasse, Narbona, y empleamos un día entero en la Reserva Africana de Sigean. Si viajáis con niños, este recorrido es ideal, especialmente Carcassonne, Sigean y el lago de Cavayère,… os garantizo que harán las delicias de los peques.
Debo confesar que me han quedado ganas de volver, porque dos días en Carcassonne y alrededores me saben a poco.

En nuestra ruta por el sur de Francia la primera parada fue la ciudad de Carcassone. Llegamos bien temprano, además de coincidir la escapada en plena ola de calor, Carcassonne es una de esas ciudades a las que acude el turismo en masa. Como la ciudad medieval de Carcassonne es pequeñita, no necesitaréis más de una mañana para visitarla, y si llegáis temprano, os podréis mover por sus calles con mayor comodidad.

Calles medievales

La ciudadela medieval de Carcassonne en Francia

Carcassonne encierra tras sus murallas más de 2500 años de Historia. Aunque, con sus 52 torres, parece un castillo de cuento, es una ciudad que todavía se mantiene habitada. Tiene a su alrededor 3 km de muralla por la que se puede pasear bordeando toda la ciudad. Los monumentos más relevantes son:

  • El castillo
  • Las torres
  • Murallas
  • Basílica de Saint Nazaire

De hecho, Carcassonne es un lugar que invita a callejear y empaparse del ambiente medieval que se respira en sus edificios. Para entrar a la ciudadela de Carcassonne se puede hacer a través de dos puertas, la Puerta del Aude y la Puerta Narbonesa.

Nuestra visita empezó en la Bastida de San Luis, a las afueras de la ciudad fortificada. La Bastida de San Luis es un barrio que todavía mantiene el espíritu medieval. Se sitúa entre la ciudadela y el río Aude. Tras una pequeña subida llegamos a la la puerta del Aude decididos a entrar a Carcassonne.

Puerta de Narbona, Carcassone

Tras cruzar el umbral de la fortaleza, nos adentramos de lleno en las callejuelas estrechas y serpenteantes de la ciudad. Subimos por la Rue d’ Aude y enseguida fuimos a parar a la plaza del Castillo. Desde allí las vistas sobre la entrada del castillo son impresionantes.

El Castillo de la ciudad fortificada

La visita al interior del castillo es de pago. El castillo se sitúa en la parte este de la ciudad, tocando a la muralla exterior. Para entrar tenéis que atravesar un puente. Este castillo medieval fue construido por los Trencavel, vizcondes de Carcassonne. Posteriormente, en el XII, fue reestructurado y sufrió diversas modificaciones. El castillo y sus murallas contienen 9 torres.

 Exterior del castillo de Carcassonne

Las muralla y las torres

Si os pasa como a nosotros, que por algun motivo no podéis o no queréis entrar al castillo, desde la oficina de turismo te ofrecen la posibilidad de hacer una visita guiada por las murallas. Está en diferentes idiomas, según horario, y un guía os conduce por las lizas bajas hasta el exterior del castillo. Con esta visita no se entra al interior del castillo.

Murallas y torres de Carcassonne
Nosotros, sin embargo, las recorrimos por libre. Primero pasamos por las lizas de las murallas altas. Las lizas son el espacio que queda entre las dos murallas. En esta parte del itinerario os recomiendo, además de fijaros en las torres, la arquitectura, la estructura militar, impenetrable, y disfrutar de las vistas.

Un pozo con su leyenda en la ciudad fortificada

En Carcassonne hay dos pozos que servían para abastecer de agua la ciudad. Uno es grande y otro más pequeño, y se encuentran alejados entre sí. Cuenta la leyenda que en el fondo del más grande se escondía un tesoro. Sin embargo, a los soñadores os aclaro que hace pocos años se hicieron excavaciones y no se encontró nada. Los bordes son del s. XIV y las columnas datan de la época del Renacimiento.

Pozo grande de Carcassone

La basílica de Saint Nazaire

Al igual que el castillo, la basílica se empezó a construir en el s. XI y fue remodelada en el XII. Como curiosidad, destacar que en la fachada se pueden apreciar la superposición de elementos románicos y góticos.
Asimismo, como el resto de la ciudadela medieval de Carcassonne, la basílica fue restaurada en el s. XIX por Eugène Emmanuel Viollet-le-Duc. Al respecto, decir que la ciudad se encontraba muy degradada y el arquitecto aplicó sus teorías sobre restauración en estilo reconstruyendo la ciudad por completo.

Basílica de Saint Nazaire

Los comercios de Carcassonne

Normalmente no suelo hablar de las tiendas de los lugares que visitamos, pero los comercios de Carcassonne me llamaron especialmente la atención. Los antiguos artesanos de la época medieval han cedido su espacio a artesanos modernos, artistas, comercios especializados en alimentos de calidad, como galletas, caviar, dulces de todo tipo, caramelos. También algunos dedicados a jabones y perfumes.

Tienda de chuches en Carcassonne

Son tiendas que llaman la atención por sus bonitos escaparates y coloridos productos. nada que ver con las típicas tiendas de souvenirs que solemos encontrar en las ciudades más turísticas. Aunque debo decir que alguna que otra de souvenirs “pongo” encontramos.

Consejos para visitar la ciudad fortificada de Carcassonne en el sur de Francia
  • En la ciudad medieval encontramos un teatro al aire libre donde se organizan eventos, conciertos y torneos de caballeros.
  • Los tiquets para el castillo, si no los habéis adquirido por Internet, los podéis comprar en la oficina de turismo.
  • En la misma oficina de turismo es posible reservar el tour guiado por las lizas bajas hasta el castillo.
  • Nosotros llegamos en coche. Aparcamos en un parking de pago al pie de la ciudad medieval. Hay más parking y aparcamiento gratuito en Quai Bellevue y la bastida de San Luis
  • Podéis encontrar bastante oferta para comer, tomar un café o un tentempie. Hay menús desde 14 euros y restaurantes a la carta, pero tened en cuenta que es un sitio muy turístico.
  • Si vais en verano y paseáis por las lizas, no hay sombras. Lo mejor, buen calzado, protección y mucha agua, especialmente si viajáis con niños.
  • Si queréis disfrutar de la ciudad con toda su magia, lo mejor es madrugar y llegar muy temprano. Sobre las 10 ya empieza a llenarse. Así que a esa hora ya tenéis que haber hecho vuestro recorrido por la ciudad y dejar las lizas para el final, que no se llenan tanto.
  • Si vais en coche, podéis llegar por la autopista A61, salida de Carcassonne Est o por la carretera RD6113 (Tolours-Narbona)Murallas y Torres Carcassone

Estuvimos en Carcassonne toda una mañana callejeando hasta pasado el mediodía, cuando ya había demasiada gente pululando por la ciudadela medieval. En ese momento cogimos el coche y nos dirigimos al lago de Cavayère. Fue un plan de ruta sobre la marcha, ya que no teníamos previsto ir, pero en plena ola de calor se nos antojo un lugar agradable donde encontrar sombras y refrescarnos. Aunque del lago de Cavayère ya os hablare otro día con detalle.

14 comentarios

  1. Laura Santiago 6 de septiembre, 2019
    • montsar 8 de septiembre, 2019
  2. Mi meta, tu salud. Carolina 8 de septiembre, 2019
    • montsar 8 de septiembre, 2019
  3. resi 8 de septiembre, 2019
    • montsar 8 de septiembre, 2019
  4. The Nail Trip 8 de septiembre, 2019
    • montsar 8 de septiembre, 2019
  5. Ahyde Jorna 9 de septiembre, 2019
  6. Nadia Argote 9 de septiembre, 2019
  7. Karime Salazar 9 de septiembre, 2019
  8. Maria ML 10 de septiembre, 2019
  9. Desirée Paper 10 de septiembre, 2019
  10. Paula Alittlepieceofme 13 de septiembre, 2019

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