Aprovechando el buen tiempo hicimos una excursión turística a la Espluga de Francolí. De hecho, vamos cada verano, a dejar y recoger a alguno de los niños, al albergue Jaume I de la Xarxa d’ albergs de  CatalunyaXanascat, en el marco de las estancias que preparan para L’estiu es teu.

L’Espluga de Francolí

L’Espluga de Francolí es un municipio pequeño, pero tiene muchos lugares de interés: las cuevas de la Espluga, de la de la Font Major nace el río Francolí, unas cavas modernistas, una vieja destilería de ron, el museo de la vida rural, espacios verdes donde disfrutar de la naturaleza…

Nosotros visitamos las cuevas, el parque y el pequeño entorno del río. Queríamos acercarnos hasta las cavas, aprovechando que en casa estamos trabajando el modernismo en Cataluña, pero el sábado por la tarde estaban cerradas.

Coves l' Espluga de Francolí

El pueblo en sí no tiene demasiado interés, excepto algún punto concreto. Para descansar y parar a tomar algo, sí que hay un par de sitios con encanto. Es un encanto viejuno, que retrotrae a tiempos de antaño. Aquellas épocas en las que los que los veraneantes de la ciudad acudían a disfrutar del reposo en la Espluga.

El Hostal del Senglar es el típico establecimiento de pueblo al que acude la gente mayor, el de toda la vida, aunque el público es variado. Tiene una terracita con un techo emparrado que está la mar de fresquita y agradable. También podéis ir al hostal de las 7 fonts, este da a la carretera por lo que si vais con niños es mejor el primero. El entorno privilegiado se lo dan las fuentes que tiene al lado y la fachada del edificio, que le aporta un aire de rinconcito acogedor.

Visita a las cuevas de l’Espluga de Francolí

A las cuevas se acude en visita guiada. Se pueden reservar las entradas vía Internet. Tienen el aliciente de que se puede dar un buen repaso a la prehistoria, desde el Paleolítico al Neolítico.  Las cuevas de l’Espluga de Francolí gozaron de diversos momentos de ocupación esporádica en estas épocas, además de mantenerse en uso a lo largo de los siglos. Diversas han sido las funciones de las cuevas de l’Espluga de Francolí: desde hogar hasta el Neolítico, a lugar destinado para rituales sagrados con los íberos, donde se han encontrado evidencias en la sala del lago, e incluso como arsenal preparado para el frente del Ebro durante la guerra civil.

Rio Francolí

 

 

La cuevas de la Espluga de Francolí se dividen en dos grandes espacios. Las cuevas originariamente era una sola cámara, un movimiento de tierra las dejo divididas en dos. Una de ellas es la cueva de la Font Major, desde la que nace el río Francolí.

Las cuevas de l’Espluga de Francolí eran lugar privilegiado para vivir. A su alrededor poseían abundancia de recursos y la tierra fértil . El río bajaba muy próximo a la cueva, con un caudal bastante más abundante en la antigüedad, proporcionando agua en abundancia e innumerables recursos de pesca. El bosque cercano también proveía de alimentos a los habitantes de las cuevas.

El recorrido, de 600 m, por la cueva se hace muy agradable. A lo largo del trayecto podemos disfrutar de escenas, hologramas, pantallas con recreaciones, sonidos que nos permiten adentrarnos en lo que fue la vida cotidiana en la cueva, durante dos periodos claramente diferenciados.  En la primera sala el Paleolítico, y en la cova de la Font Major el Neolítico.  A los niños ya que se les permite acercarse a la historia de una manera muy visual. También se ofrece una breve explicación geológica de cómo se formaron estas cuevas de conglomerado.  Las cuevas de l’Espluga son de las más largas del mundo de conglomerado.

Al finalizar el recorrido en la cueva, nos encontramos con unas reproducciones de cabañas neolíticas de gran tamaño. Para construirlas se han basado en los restos hallados en Bañolas.

Es una pena que no esté permitido hacer fotos en el interior, nos quedamos con las ganas.  En la web de las cuevas de la Espluga de Francolí podéis encontrar una muestra de lo que esconden en su interior.

Es una visita muy recomendable para trabajar de manera transversal la Prehistoria, así como aspectos de geología y la formación de cuevas de conglomerado. Encuentro muy útil lo de escenificar y recrear la vida en su interior.

Nacimiento del río Francolí y el parque fluvial

Al salir de las cuevas, y aprovechando que hacía un día esplendido, nos acercamos al lecho del río y caminamos un poco siguiendo su curso hasta el nacimiento. Con un antiguo lavadero y una fuente. Hay señalización de rutas para hacer senderismo o ir en bici. Un pequeño paseo que nos abrió las ganas de comer.

En esta parte, en sentido contrario al nacimiento del río nos encontramos con un parque grande, el Parc fluvial. El Parc fluvial que cuenta con una zona de pic-nic, con mesas bastante grandes y con una zona resguardada para los casos de lluvia. Sin embargo nosotros, que fuimos con la idea de día de picnic y disfrutar de la naturaleza, nos decidimos por ir a comer al parque Garber que habíamos leído en la red que estaba abierto todos los días.

Turismo Espluga de Francolí

Parque del Garber, Las Masías

Cogimos el coche. Nos acercamos al parque del Garber, en Las Masías, en las afueras de la Espluga de Francolí. Se halla a unos dos km, muy cerca del albergue Jaume I. Curiosamente, aquello estaba muy vacío de gente, no vimos ni un alma en nuestro camino, pleno sábado de verano. El recinto destinado al parking estaba cerrado, pero la zona del parque del Garber estaba abierta. Aparcamos como pudimos y nos acercamos a la entrada. Lo primero que hicimos fue buscar la zona de picnic. Está posee unas pocas mesas sombreadas y con unas vistas preciosas a los campos y masías cercanas. Un poco más abajo había servicios pero también se encontraban cerrados.

Después de comer, hicimos un recorrido por el parque, que se organiza en una serie de terrazas escalonadas. De toda la excursión es el lugar más inaccesible para carros de bebés. Si tenéis niños pequeños os recomiendo llevar mochila. Es un parque pequeño pero que posee un cierto encanto, y se veía cuidado.Parque Garber

En el parque del Garber lo que podemos observar es la flora autóctona del Mediterráneo. Muy bien indicadas las especies con carteles informativos. El recorrido por el parque, nos permite adentrarnos en las características de la flora Mediterránea. Es un buen recurso para enseñar a los niños a buscar características comunes entre las diferentes especies. Para ello, recurrimos a  la observación y la comparación. ¿Por qué hay tantas hojas pequeñas y estrechas? Y preguntas de este tipo os permitirán desenlazar la historia de que son plantas preparadas para vivir en climas suaves, sin valores extremos en invierno ni en verano, que han de estar preparadas para resistir veranos con bajos indices de precipitación.

Salir Espluga Francolí