Para este viernes dando la nota me he decantado por música digital, pop. Concretamente por Hatsune Miku. No es que me guste especialmente este tipo de música, aunque debo reconocer que tampoco me desagrada. En cuestión de música me calificaría como una persona bastante abierta a todo tipo de estilos. Todo depende del momento y el estado de ánimo.vdln

Y ¿ porqué Hatsune Miku? Porque, realmente, cuando la conocí me dejó estupefacta. Huelga decir que si conozco a esta cantante es a través a mis hijas. La música es nuestra compañera inseparable de viaje. Cierto día me hablaron Hatsune Miku. A medida que las escuchaba me iba impactando más: una cantante virtual, que da conciertos en Japón bajo la forma de un holograma y su voz procede de un sintetizador.
¡No podía dar crédito a sus palabras! hace algunos años hubiera creído que me estaban contando una historia de ciencia ficción.

Hatsune Miku, la diva del futuro

Hatsune Miku, cuyo nombre viene a significar en japones ‘ el primer sonido del futuro’, es una chica de 16 años, amante de la música pop. Su padre es un dibujante de Manga. Hatsune Miku es un fenómeno que da el lleno en conciertos masivos desde Singapur a los Ángeles. Adorada por miles fans que iluminan sus conciertos mediante haces luminosos que se mueven simultáneamente al compás de su voz.

El personaje nació gracias a un software construido con tecnología de Vocaloid de Yamaha. Una aplicación en la que los usuarios podían crear sus propias canciones para escucharlas a través de una voz artificial (generada a partir de la voz de  seiyuu Saki  Fujita ).

Creada por la empresa Crypton Future Media. Fue asociación entre la voz y una figura animada extraída de la cultura de manga lo que provocó que se convirtiera en un fenómeno . Los usuarios se volcaron en la tecnología, que rodeaba a la figura de Hatsune Miku, para crear de forma masiva canciones, ropa y coreografiás. El éxito fue tal que traspaso fronteras y dio lugar a que, tras las canciones y los videos, fuera inevitable su aparición en conciertos ‘en vivo’.

Que esta cantante se ha convertido en un icono en Japón no lo dudo. En nuestra visita al XX Salón del Manga en Barcelona pude comprobar, con mis propios ojos, la innumerable cantidad de cosplayers que emulaban a Hatsune Miku. Con aquella melena azul, falda corta acampanada y sus larguisimas coletas… inconfundible Hatsune. Ello prueba que a los jóvenes otakus les gusta y la conocen.

Esta chica, nacida en el 2007 apunta alto. No en vano tiene más de 2 millones de seguidores en el Facebook . La mismísima Lady Gaga ha twiteado que es su cantante pop favorita y, por ello, la ha contratado como telonera para su gira Artpop Ball en Norteamérica.

Es una pena que de momento no se prevea ningún concierto por estos lares. Me gustaría poder acudir un concierto de Hatsune Miku para poder observar y sentir en mi propia piel cual es la especie de comunión entre Hatsune y su público. Aquella que solo se da en el directo. Una cosa que, a mi parecer, es inherente a un concierto de música es precisamente eso, la emoción que se crea, el feeling entre el cantante o grupo musical y el público, que hace que por un período de tiempo todo se amalgame en un recíproco dar y recibir. El cantante da lo mejor de sí al ver al público entregado y viceversa. Y eso me parece imposible que ocurra ante la visión un holograma, pero quizá sí.

Tal vez, lo que esconde este torbellino de tecnología vocaloid es que cada uno puede aportar algo, ya que las canciones proceden de los usuarios y quizá saber que tal vez tu propia creación pueda ser escuchada en un concierto multitudinario….Algo tiene que ofrecer porque despierta pasiones entre el público adolescente.

Es posible que esta sea la música que espera a las generaciones futuras. Cierro los ojos y lo veo: encender la tele y ver al cantante ofreciendo un concierto privado, en tu propia casa, corear sus canciones y pegar 4 gritos de emoción al ver que lo tenéis a unos pocos metros de vosotros y para terminar pedirle un autógrafo virtual, conservado como oro en paño en una tablet flexible que se puede guardar dobladita en el bolsillo. Quizás… ¿Vosotros como lo veis?